Cosas que hacer en Japón
20 feb 2012 2 comentarios
in Japón Etiquetas: Cosas que hacer en Japón, experiencias en Japón, Japan, Japón, Kyoto, Nara, onsen, Tokio
- Dar de comer a los ciervos en las reservas que están junto a los templos. Si te alejas de las casetas donde se vende comida y te adentras en el bosque, podrás alimentar con cuidado a las crías y a las ciervas jóvenes, que no les gusta el jaleo de la gente. Cuidado con los machos, tienen cuernos largos y bastante mala leche. Los hay en Nara, Monte Fuji, isla de Miyajima, etc.
Bora Bora y Moorea
17 sep 2011 3 comentarios
in Polinesia Etiquetas: Belvedere, Bora Bora, Moorea, plantaciones de piñas, Rotui, Tahití
Aunque en realidad ayer estuvimos paseando por las playas prohibidas y vimos a unos niños (entre ellos “la niña del coco”) que nos dijeron “tabú, tabú”, pero ellos también estaban pescando en la zona prohibida, así que se reían y seguían con sus labores de pesca hasta que llegó el guarda y salieron corriendo. Esta preciosa islita, bellísima por su impresionante laguna y su caprichosa forma, ha perdido bastante de su encanto de antaño, con tanto overwater y tanto pijerío. Consejo: No vayáis solo a Bora Bora, incluid islas menos turísticas en vuestro itinerario.
También tuvimos la oportunidad de conocer a la doctora de Vaitape, la capital, que resultó ser de San Sebastián. ¡Qué cosas! Mi novio se hizo un rasguño con un coral y no sabíamos que había que echar lima o cloro sobre la herida enseguida, para matar al coral, que es un animal y le gusta quedarse a vivir en las personas… Se le infectó mucho y tuvimos que ir al médico. Menos mal que habíamos pillado seguro, porque nos costó 25o euros la broma, entre los materiales, la mano de obra y los medicamentos. Pero quedamos contentos, porque así pudimos ver cómo viven los tahitianos más de cerca, haciendo vida social en la cola del ambulatorio. Consejo: Recordad pedir todos los papeles para el seguro: facturas, tickets de farmacia, etc.
Como mi novio no se podía bañar, alquilamos un submarino y nos fuimos a explorar el arrecife. Vimos tiburones limón (una de ellos embarazada) y la vida submarina fuera de la laguna, a casi 50 metros. Fue chulo, pero muy caro. Nos costó 20.000 francos entre los dos, que vienen a ser 168 euros. Pero para el que quiera ver la vida submarina sin tener que mojarse, es una buena opción. El alquiler del equipo de buceo no habría sido más barato tampoco…
Después de Bora Bora y sus resorts, Moorea nos parece más auténtica e igualmente bonita, incluso más, por su interior montañoso y volcánico.
Hemos alquilado un coche (80 euros un día) y la hemos recorrido a nuestro aire, parando en calas chulas y en miradores con fantásticas vistas (Belvedere) y bebiendo cocos fresquitos en puestecillos de carretera. Una visita al Instituto Agrícola nos ha hecho conocer cómo cultivan las frutas tropicales y las verduras. ¡Las plantaciones de piñas son preciosas! Consejo: Haced el recorrido corto, el largo se hace eterno bajo el sol.
Como anécdota, deciros que ahora entendemos porqué toda la comida es carísima. Hay muy poca agricultura o ganadería y eso hace subir mucho los precios. Un kilo de tomates vale casi 6 euros. Además, hasta hace poco estaban obligados a importar todo desde Francia, en la otra punta del mundo, con lo que un yogur o una pasta de dientes te puede costar diez veces más que en Europa. Ahora están cambiando las leyes y empezando a traer cosas de Nueva Zelanda, que está muchísimo más cerca. Los franceses han estado explotando aquí todo lo que han podido. Bueno, como todos los colonos…

El monte Rotui y un gallo desde el Belvedere. Los gallos salvajes y sus familias de gallinas y pollitos siempre tienen prioridad en las carreteras. Consejo: Conducid despacio en Polinesia
Esta noche hemos conocido a una catalana que vive aquí y nos ha presentado a algunos tahitianos. Hemos estado de fiesta con ellos hasta muy tarde. Lo pasamos genial y fue una forma fabulosa de conocer cómo viven y piensan. Resumo: odian trabajar, beben muchísimo y tanto casados/as con hijos como solteros/as tienen una sexualidad muy abierta, la fidelidad les resulta muy difícil, cosa que conlleva problemas conyugales (también algunos palos) y muchos cambios de pareja a lo largo de la vida. Los niños pueden llegar a tener varios padres seguidos durante su adolescencia y parece que no les supone mucho trauma. Hemos acabado a las tantas en un control de alcoholemia, pero mi novio es un campeón y dio 0.0
¡Ya quedan pocos días de Paraíso!
Bora Bora
10 sep 2011 1 comentario
in Polinesia Etiquetas: Bora Bora, Polinesia, Polinesia francesa
Ayer al final nos quedamos un día más en Huahine, así que aprovechamos para ver la zona de la isla que menos conocíamos, hicimos snorkel (fantástico, como siempre) y alquilamos unos caballos para recorrer bosque, selva y laguna. Con el agua a medio muslo y esquivando las medusas, la parte de la laguna fue la mejor. ¡Era una sensación increíble atravesar el agua a caballo! Fabulosa experiencia. Acabamos con un ya habitual espectacular atardecer y al día siguiente partimos hacia Bora Bora, una isla pequeña y caprichosa, cuya laguna deja sin aliento a todo el que llega por primera vez.
El viaje fue impactante, por las vistas de las islas desde el avión y por la llegada, que nos sorprendió por el azul imposible de sus aguas. Primero en barco y luego en truck, llegamos a Punta Matira a tiempo para nuestra cita con el sunset. Acabamos con una deliciosa cena polinesia y un show de danzas tradicionales, que nos encantó.
¿Qué decir de Bora Bora? Que es increíblemente bonita, pero que ya está un poco pervertida de turismo. Se va pareciendo demasiado a Marbella, salvando las distancias, pero no me arrepentí de haberla escogido. Procuramos no mirar los anuncios de perlas, las casas con seguratas y los resorts de lujo y descubrimos debajo el auténtico paraíso que fue en su día esta pequeña isla en medio del Pacífico.

Arena blanca, aguas turquesa, palmeras verdes y pareo rojo, esos son los colores de Bora Bora en mi cabeza
Hoy hemos empezado el día viendo amanecer. Luego hemos rodeado la isla de Bora Bora con una canoa tradicional y hemos buceado en un jardín de coral alucinante, el mejor hasta ahora. Era como estar en un acuario inmenso. Hemos visto una morena gigante, ¡¡¡qué susto!!!
Luego hemos ido al arrecife y nos hemos bañado con ¡¡¡TIBURONES!!! Maldito Spielberg, al principio oía el tuntuntun de la peli de Tiburón en mi cabeza, pero luego se me ha pasado y nos hemos mezclado con ellos sin ningún cuidado, no eran muy grandes. ¡¡¡Una experiencia inolvidable!!! Al principio les han dado de comer, y eso no me gustó tanto, porque dicen los ecologistas que con ello rompen el equilibrio medioambiental, y que se vuelven perezosos. Pero en fin, he disfrutado tanto que ya no he pensado más en ello. ¡Qué emocionante!

Pez espada a la brasa, atún crudo, pan de coco, tubérculos de la zona... Todo tradicional y exquisito
Más tarde hemos ido a un motu (islita desierta) a comer pez espada a la brasa, atún crudo, tubérculos de por aquí, pan de coco y frutas tropicales. Todo en platos de hojas trenzadas y con los dedos. Hemos aprendido a abrir cocos y rallarlos y hemos bailado las danzas típicas a ritmo de ukelele.
Luego hemos ido a nadar con las rayas grises. Cómo se rozan, ¡parecen gatos! ¡Son como de goma y muy suaves! Hemos estado retozando con ellas más de una hora, ha sido fantástico.
Cuando ya volvíamos a la costa, el capitán a empezado a gritar algo en tahitiano y a señalar al agua como un loco. Nos decía en francés que nos metiéramos en el agua inmediatamente, rápido, rápido, allí en medio del océano. Ni corta ni perezosa me he puesto las aletas y me he lanzado al agua, y mi novio detrás. La sorpresa ha sido increíble, eran tres mantas raya, enooooormes, se ve que no son nada fáciles de ver, y hemos nadado junto a estas gigantes del mar un buen rato, siguiéndolas. ¡¡¡Apoteósico!!! También hemos visto una tortuga marina, y de lentas nada. Vaya ritmo llevaba.
Hemos terminado con una Hinano beer viendo nuestra puesta de sol, como ya viene siendo habitual, y hemos cenado pescados frescos en un bonito restaurante junto al mar.
Huahine Iti
07 sep 2011 2 comentarios
in Polinesia Etiquetas: anguilas de ojos azules, Fare, Huahine, Huahine iti, Polinesia
¡Vaya día increíble! Hemos alquilado un coche y nos hemos ido a explorar la isla, muy poco turística en realidad. Antes de nada, a misa, que es domingo… La ceremonia dura dos horas, pero cantan cada cinco minutos, así que no se aburren. Se nos ponían los pelillos de punta con sus voces, pero como no entendemos tahitiano, nos hemos ido en 10 minutos. Las mujeres van de blanco con sombreros de paja especialmente decorados para los domingos.
Luego hemos visto maraes (templos donde hacían sacrificios humanos antes de una batalla o un viaje largo, para contentar a los dioses), las anguilas sagradas de ojos azules (a las que los lugareños alimentan un poco por devoción y otro poco por diversión) y los miradores más espectaculares de las montañas.
Más tarde hemos pasado a la isla vecina, más pequeña, el verdadero jardín del Edén, Huahine Iti. Es absolutamente maravillosa, qué azules, qué transparencias… Hemos comido en un chiringuito junto al mar, precioso y exótico, todo de madera de raíz. Es el restaurante de la Pensión Marii. Y no es más caro que los chiringuitos de paella de Barcelona. Junto al restaurante había un tahitiano pintando un pareo que representa los dos símbolos de Polinesia, la tortuga y la raya. La mayoría de los tatuajes de los hombres se basan en diferentes diseños tribales de tortugas y rayas. ¡Qué estampa más auténtica!
Hemos estado toda la tarde en el agua, en los jardines de coral, observando peces tropicales de colores impensables, en un paisaje irreal que parece de otro mundo. No hemos salido del agua hasta que se ha hecho de noche. ¡¡¡Y el atardecer ha sido espectacular!!! ¡¡¡Qué fotos!!!
Por la noche hemos cenado en la “ciudad” (Fare, la capital de Huahine), en una roulotte de pizza. El bullicio en el pueblo de noche es increíble, pero no por la gente… ¡¡¡por los pájaros nocturnos!!! O_o’ Teníamos que tener cuidado con los “regalos de los dioses” que caían del cielo.
Mañana, ¡¡¡a Bora Bora!!!
Huahine
05 sep 2011 1 comentario
in Polinesia Etiquetas: Hana iti, hotel Julio Iglesias, Huahine, Islas Sociedad, Polinesia, Polinesia francesa, Tahití
Llegamos ayer de noche, así que cenamos platos exóticos buenísimos y nos fuimos a nuestra chocita, que es increíble, impresionante y totalmente auténtica, en medio de la selva y los árboles de frutas tropicales. Hoy hemos desayunado una bandeja de frutas exóticas y baguettes con mermelada de coco y vainilla. Hemos pillado las canoas y nos hemos ido de exploración por la laguna. Una playa fabulosa ha surgido tras un motu y ha sido fantástico.
Philip, el guardián de la playa, ha abierto cocos para nosotros y su hija pequeña nos ha llevado hasta un mirador desde donde se podían ver todos los azules del espectro, nos hemos quedado sin aliento. Tuvimos que atravesar una casa abandonada, un sorprendente bosque de bambú (extrañamente fuera de lugar allí), tuberías rotas, una peligrosa escalera con tambaleantes peldaños de madera y una plataforma de madera y piedra volcánica que nos hacía preguntarnos qué había sido aquello en el pasado. Mi novio me instaba a no escalar aquellos tablones amenazadores, pero yo había subido hasta allí y quería llegar hasta el final, así que me puse a cuatro patas y subí repartiendo el peso, por si acaso. Al final él se animó también y las vistas merecieron la pena. En cualquier caso, la niña no pisó ni un peldaño, se quedó abajo, esperándonos. Chica lista.
Más tarde supimos que la playita maravillosa, ahora prácticamente inaccesible desde tierra, se llamaba Hana Iti y que es muy famosa, porque allí hubo hace años un hotel de superlujo increíble, que tenía chozas en los árboles y un jacuzzi individual justo al borde del acantilado. Ese hotel era de Julio Iglesias, pero sólo duró dos años, porque un tifón se lo llevó y quedó totalmente destruido.
Las fotos están hechas desde el lugar exacto donde estaba el jacuzzi. Y además, para más emoción, allí fue rodada enteramente la película “El Príncipe del Pacífico”, una comedia francesa, que merece la pena ver si vais a Huahine.

El jacuzzi sobre el acantilado del Hotel Hana Iti, el de Julio Iglesias, antes de que se lo llevara un tifón. Yo tengo una foto sentada en la piedra volcánica de la izquierda
Haciendo snorkel en el jardín de coral de esa playa hemos visto otro Edén, el submarino, corales ocre y lilas, peces de colores brillantes, ostras enormes… Un paraíso dentro del paraíso.
Ahora estamos en el chiringuito, con música tahitiana y un zumo natural de banana, lima y guayaba… ¡¡¡Momentazo polinesio!!!
Tahiti
04 sep 2011 3 comentarios
in Polinesia Etiquetas: Flores de tiaré, flu, Mercado de Papeete, Polinesia, Tahití
Ia orana! Buenos días! Ya estamos en Tahiti!
En el aeropuerto de Los Angeles fuimos a tomar algo al Encounter, lo que los turistas suelen llamar “esa torre de control de diseño”, que es en realidad un restaurante temático ambientado en la ciencia ficción de los 70. Fantástico! Lo pasamos genial e hicimos fotos psicodélicas muy guapas. El vuelo se hizo corto pero frío. Se nos congelaron las legañas con el aire acondicionado, pero se nos descongelaron con la cálida acogida tahitana.
Cantos, ukeleles y collares de flores nos dejaron claro que éramos bienvenidos (maeva). Primer contacto con el tercer sexo tahitiano, la recepcionista era Mahu. Mi novio lo llama él, yo ella. Algunas familias educan a su tercer hijo como Mahu para que los cuide cuando sean viejitos, creen que es el sexo más adecuado para ello y procuran que se queden solter@s.
Dejamos las maletas y pillamos un bus a Papeete, la capital de Tahití. Los buses pasan cuando quieren, no hay horarios. Es la manera tahitiana, nos han dicho, las prisas se quedan en España… Hemos entrado en una iglesia, atraídos por lo que parecía un coro gospel ensayando para el domingo. En realidad eran solo tres fieles y el cura, que cantaban como los ángeles, en tahitiano. El cura estaba flu y se sentó en los bancos con ellos, dando la misa desde la primera fila, todos mirando al altar. Nos llamaron la atención los dibujos de las paredes, eran escenas de la biblia, pero todos tenían caras de polinesios, incluso la virgen. No deja de sorprenderme lo rápido que pasan los indígenas del politeísmo y los sacrificios humanos al monoteísmo y el fervor católico. Hablaré de ello más adelante.
Por cierto, Flu es un estado anímico de los tahitianos, a mitad de camino entre el cansancio, la apatía y la pereza. Aquí se puede llamar al trabajo y decir que estás flu y no pasa nada, lo entienden. O_o
Cenamos en las roulottes, que son unas 30 caravanas de venta de comidas, junto a los barcos del puerto, donde suelen venir los tahitianos a cenar habitualmente. Cenamos pescados locales y todo estaba buenísimo y bastante bien de precio. Unos 35 euros los dos. Los perros nos miraban con cara de penita para ver si les echábamos algo. Había muchos por allí, y todos muy parecidos. Claro, descienden todos de los mismos padres, los primeros perros que trajeron los colonos, porque aquí no había. Dimos una vuelta por la zona de bares y discotecas y vimos un concierto de un chico de aquí que cantaba muy bien, en inglés, pero el cansancio nos pudo más y no nos fuimos al hotel, estábamos flu también… Jajaja!!!
En el taxi pusieron mi canción favorita en la radio (Vini vini vana vana, en tahitiano) y el taxista nos dijo que era un tema muy popular desde los años 50. No podía ser más feliz!!! Hoy iremos al mercado y compraremos pareos y aceite de monoi, que es el secreto de belleza de las vahines, las mujeres tahitianas. Vahine significa mujer y esposa. Ya sabéis una palabra española que viene del tahitiano ^_^. Las otras son tabú, tatuar, pareo y ukelele.
Por la tarde volamos hacia Huahine, así que no sé cuándo os podremos contar más cosas. Abrazos desde el Pacífico Sur!!
Reportajes y vídeos para viajar a la Polinesia francesa
30 jul 2011 2 comentarios
in Polinesia Etiquetas: españoles por el mundo, Polinesia, reportajes tahiti, vídeos polinesia
Hoy va de vídeos. Os enlazo aquí los mejores reportajes y vídeos sobre Tahiti y sus islas, porque no hay como ver en movimiento estos paisajes para enamorarse de ellos al instante. Yo he usado estos como inspiración para organizar mi viaje:
Españoles en el mundo: Polinesia (El famoso programa de TVE donde muestran el destino a través de españoles que viven allí. Español. 50 min.)
Paraísos cercanos: Polinesia (Un programa de La 2 que habla de Tahiti y sus islas. Español. 57 min.)
Entre el cel i la terra (Mi favorito, para conocer de verdad la Polinesia francesa. En catalán, pero merece la pena, porque no tienen pelos en la lengua)
Polinèsia, la meva terra és el mar (En catalán. 45 min.)
Bubbles: Polinesia francesa (Ideal para buceadores y amantes del submarinismo. Español. 26 min.)
Tahiti TV (Un canal de tv en francés exclusivo sobre Polinesia francesa. Francés. Varios programas por temas.)
Tahiti en 4 minutos (Publirreportaje de la Oficina de Turismo de Tahiti)
Fabuloso reportaje visual (recomendable verlo en calidad máxima)
La danza del fuego (recomendable verlo en calidad máxima)
Para aprender a bailar
Para aprender a colocarte el pareo


















